En anteriores ocasiones hemos hablado de cómo la ergonomía en un almacén y la mejora de la seguridad en este pueden hacer que la productividad aumente. En este blog queremos daros algunos consejos de cómo mejorar la logística del almacén para ahorrar tiempo, aumentar la productividad y la eficiencia.

Con el crecimiento del comercio online muchos almacenes han visto multiplicados los pedidos, en otros, la cantidad de mercancías que reciben. Sea cual sea la situación, se necesita una gestión óptima y una elección correcta del equipamiento para el almacén.

¿Qué es la logística?

El concepto de logística se refiere a los procesos de coordinación, gestión y transporte de los bienes comerciales desde el lugar de distribución hasta el cliente final. Por lo tanto, se considera a la logística como operaciones externas a la fabricación primaria de un producto.

Hay incluso quienes la definen como el arte de dirigir los materiales y/o productos desde su adquisición hasta que son consumidas por el usuario final. Sea como fuere, el objetivo de la logística es poner a disposición del consumidor el producto deseado, en la cantidad y momentos precisos y que todo ello se realice al menor coste posible.

¿Cómo mejoro la logística de mi almacén?

Estos son los siete consejos que nosotros te damos para mejorar la logística de tu almacén:

Analiza qué estrategia necesitas según tus necesidades

Un almacén pequeño no tiene las mismas necesidades que uno que tiene más de 1000 envíos diarios. Por eso es importante identificar cuáles son nuestras necesidades, evaluar el almacén y la cantidad de pedidos que se realizan antes de establecer una estrategia logística.

  • Almacenes pequeños: son aquellos que tienen unos 50 pedidos al día, con pocos empleados (unos 5). Aquí la organización no requiere una estrategia particular, pues el picking se realiza a medida que se hace el pedido y los miembros del equipo se adaptan según la necesidad.
  • Almacenes medianos: con más de 50 pedidos al día el almacén debe profesionalizarse, la distribución ha de ser rigurosa y el picking debe realizarse por lotes de pedido, teniendo aquí cada empleado su propia función.
  • Almacenes grandes: son los que tienen más de 1000 pedidos por día, teniendo la necesidad de que el almacén se automatice para conseguir que el ritmo aumente. Por ejemplo, instalando un WMS (Warehouse Management System), que es un software de administración de almacén para optimizar el procesamiento de pedidos.

Especializa a tus empleados

La formación es clave en los almacenes, no solo porque aumenta la seguridad de aquellos que trabajan en él, sino también porque hace que este sea más eficiente.

Se deben distribuir las tareas de cada uno a partir de las diferentes zonas del almacén, ya sean picking, preparación de pedidos, recepción, envío… Y formar a cada empleado en su tarea, sobre todo si utiliza maquinaria.

Intenta que el entorno de trabajo sea el mejor

Toda inversión que hagamos en tratar de mejorar el entorno de trabajo para nuestros empleados será beneficiosa para la productividad, la seguridad y la ergonomía del almacén.

  • Limita el transporte de cargas pesadas: es importante que equipes tu almacén con transpaletas, recogepedidos, carretillas elevadoras, etc. Con ellas evitas riesgos de accidentes laborales y le ahorrarás trabajo a tus empleados, pues harás más sencillo todo el proceso contando con maquinaria de calidad.
  • Invertir en equipamiento: no solo en maquinaria, sino también en un WMS de alto rendimiento, lectores de códigos de barras, pantallas… Todo lo que sea necesario para facilitar el trabajo y reducir la tasa de errores logísticos.

Delimitar los espacios en el almacén

Es muy importante hacer un buen uso del espacio de trabajo con el que contamos. Debemos de delimitar las áreas de almacenamiento y trabajo que necesitamos para un correcto funcionamiento del almacén. Así como establecer un sistema de numeración de los productos y crear rutas logísticas que conduzcan a los trabajadores al producto deseado de forma rápida.

Organizar los productos

Hay que considerar los productos según sus especificaciones para poder tratarlos de manera adecuada:

  • Productos pesados o voluminosos, es decir, aquellos que requieren un manejo dedicado y más técnico
  • Productos frescos, que requieran de espacios para ellos tales como neveras
  • Productos personalizables, aquellos que han de pasar al área de fabricación para terminar en el área de empaquetado.

Automatizar la gestión de las roturas de stock

Las roturas de stock provocan interrupciones en la cadena de suministro y esto desencadena que los desabastecimientos generen insatisfacción entre los clientes. Por ello, lo mejor es tener un procedimiento automatizado con los equipos de servicio y ventas. Como ejemplo, enviar automáticamente por correo electrónico o SMS una advertencia de la próxima devolución al stock del producto afectado.

Controles de calidad

A los clientes no les gustan los errores en los pedidos, por eso, el desafío de una buena gestión logística es evitarlos siempre que sea posible. Con el control de calidad los pedidos se revisan en cada paso del procedimiento, así se evitan atrasos y posibles errores futuros.

En resumen, la organización es la palabra clave a la hora de gestionar la logística. Un almacén debidamente estructurado a razón de las necesidades de la empresa, con sus empleados especializados y formados y los productos organizados será mucho más productivo que un almacén que no invierta tiempo y dinero en esto. Además, contar con maquinaria de calidad y especializada acortará los tiempos de espera y mejorará las condiciones del almacén. Por eso, desde Comoli te recomendamos que cuentes con profesionales como nosotros para el asesoramiento a la hora de adquirir maquinaria para tu almacén. Como expertos en el sector, analizaremos junto a ti las necesidades de tu empresa y te sugeriremos que máquinas se adaptan mejor, consiguiendo así la optimización de la logística de tu almacén.